sábado, junio 11, 2011

Impaciencia a la propia existencia en el mundo.

Impaciencia a la propia existencia en el mundo.














Vivimos siempre entre un doble proceso: una molestia (corporal) en el aqui nos plantea una solucion (mental) en un alla, una incomoda amenaza que obliga a una exigencia que de calma, una tensión que aprieta y nos fuerza a avanzar hacia lo que se cree lo debido, una “voluntad de verdad” que supuestamente clarificara la melancólica existencia... cuando lo que hace es cristalizar la ductibilidad del alma. El milenario desplazamiento nomade motivado por la intensidad y goce de fuerzas activas, es tergiversado por un éxodo moderno, un desplazamiento de fuerzas reactivas producto de la molestia por una constante amenaza sugestiva, abtracta mas que real. Las sensiblidades del mundo la perciben al punto de romper azarosamente su secuencia, no asi los seres "resueltos", que la encaminan a una gloria, hacia un precipicio de la caida de los ángeles.


La actual apertura posmoderna de los medios y sus formas, da a esa “verdad”, un campo de posibilidad aparentemente mas cercano para ser lograda. La angustia por una situación insondable permitida en la discontinuidad de un reciente pero antiguo horizonte extenso, se puede resolver ahora con el “ajuste” de este mismo, con la estrechez de sus marcos, reducido a la inmediatez, a la conectividad virtual del mundo espectral, que genera el estado de neurosis y excitación por esta emergente y ahora cercana “urgencia”, en donde finalmente se justifica inventar y descubrir formas para posibilitar cambiar y saciar esta angustia, que ahora puede tener respuesta, que ahora puede tener solución.


Abrir la posibilidad de creer resolver y salvar la ahora “cercana situación bajo premura”, hace del sentimiento de angustia y lejana melancolía, algo perturbador que puede ser “anticipado” por este simulacro a la mano. El letargo que entremezclaba certezas y dudas a un ritmo amable y generoso, es ahora configurado en un escenario constreñido, concreto de ansiedad por lograr salvar las nuevas urgencias, abordables pero en secuencias interminables. Todo esta más apretado y todo parece más real, ya que todo se fragmenta ordenado en series hasta el infinito, la fuga es real, el individuo concretamente puede hacerse cargo de su angustia, la puede “medir”, "proyectar" para sentirse "realizar", y eso es lo que paradójicamente nos tiene desquiciados.














La excesiva continuidad y articulación del mundo espectral, lejos de abrir mayores campos de posibilidad y peso especifico, acelera los procesos, la competencia, la exigencia, la sofisticación y atomización de entidades desdibujadas, solas y complejas en forzadas y amorfas fusiones. Todo parece en vias de unidad global cuando se encuentra fragmentado como nunca. El lenguaje precisa acciones y sincroniza, sin generar encuentro. Ya no importan los conceptos para compartir y situarnos juntos, el mensaje esta en las figuras, sean objetos de consumo o personas. Las figuras representan anhelos individuales, que matan las situaciones colectivas.


La melancólica calma que antes se perdía solitaria en la discontinuidad del mundo, hoy cada vez mas, es solo posible desde posiciones específicas de privilegio, creciente escenaria para una "media", premio al esfuerzo de servir y salvar las cercanas urgencias que a todos pareciera apremian. Nuestra voluntad de ser, responde a esta inventada “verdad”, que permite darnos esa “posición” específica de reconocimiento y jerarquia. La paz es privativa a un conjunto de obligaciones previas que la misma sociedad avala como mecanismo de accion y lucha.


La resistencia, anarquia o flujo reaccionario... son marginalidad referida siempre al centro y no un real paralelo, la "unidad" de "uno" no permite disociar la "funcion" y la "existencia". Asi, todo sentir existencial, se resuelve, se completa, se articula con la funcion sublimada por un "ser", hacemos para ser sin estar por existir.


La colectividad se encuentra en la incerteza de existir, es el misterio de estar ante otros. El colectivo que se encuentra en la certeza del ser, utopia visible, rompiendo el "statu quo" tedioso e injusto, del orden imperante de origen ilustrado... entra en un sincronismo belico, en irrupcion, como el neo-paganismo, en alerta de batalla, en mecanismo de defensa, maquina de progreso, desplegando instintos de poderio delirantes. El paradigma imperante mantiene estas "fuerzas de poder" sumergidas pero latentes, constituyendose nosotros mismos en nuestra propia amenaza que no hace culpables.


El mismo deseo que se prohibe se desea, simboliza el cambio, el movimiento, la liberacion. Toda vision o irrupcion libertaria... es para mi simplemente un ajuste del inconsciente, individual o colectivo. La existencia es radicalmente un paralelo, no un "al margen posible de ser". La mejor respuesta al sistema, no es el rechazo sino la indiferencia... un sentir visceral en que "esto" simplemente ya no me mueve, ya no me hace sentir ni siquiera en deuda, me es tedioso... y desde esa "nada", discontinua, incierta, emerge un paralelo, que es un estar por existir, sin rol, sin compromiso, sin ansia de ser nada, ya que todo deseo de "cambio" deliberado, es un ajuste irracional, no un emerger en el estar de la existencia.


No quiero con esto piensen, que se trata de "otro" mecanismo individual y egoista, para recluirse y hacer soportable el orden establecido. Este enfoque nos protege para abordar el sistema. Nos coloca realmente al margen, los verdaderos cambios son frios, poco glamourosos, procesos lentos y particulares. Las ideas son herramientas a las cuales no podemos entregarles la existencia.


Toda ideologia, vision vibrante, reveladora, como decir "revolucion", como decir "Dios" o "utopia"... conmueven esa emocionalidad mental que anhela "cambio", pero lejos de comprender la importancia e intensidad del mismo proceso de estar por existir, llaman el estar "hacer" y lo ponen al servicio de una representacion: "para ser". Todo es una puesta en escena, un espectaculo dirigido, mientras no veamos su crudeza instrumental.


























Lejos de tenerle fe a la aldea global, hay que mirarla con absoluta sospecha y duda. Lejos de abrir camino a la unidad, crea discordia. La aldea global es una torre de Babel, es un extravertir lo intragrupal, nunca estara en funcion de las partes, ya que su dimension de "unidad" es su cara disuasiva, un engaño, la calumnia del charlatan. Entregamos nuestro poder a esta supuesta "futura unidad", porque su evolucion es estable, segura... creemos en esta unidad porque da miedo la liberacion radical de los flujos contenidos y latentes que anhelan "cambio".


No es necesario el conflicto y la contradiccion para el cambio, no se trata de confrontar discursos con otros, sino implementar practicas con otros. Vibrar con la intensidad de los procesos del acto, del cuerpo, su fluidez y conectividad. Vibrar con la posibilidad de las representaciones en cambio, liga por una contraposicion. La mente y el espiritu no amplian ni funden, es el cuerpo y el corazon que funden y conectan. Esa idea que lo "concreto" divide, me parece tan aberrante, como creer que lo "espiritual" une.


Somos instrumentalizados por medio de este nuevo y emergente escenario mediático-holistico, en que todos sentimos tener la posibilidad real de creer y buscar en este fluir, una “voluntad de verdad” subjetiva, que justamente es la trampa.


La urgencia y continuidad mediática rompe con la presencia de una memoria y la historia de sus lentos procesos, que daban cuenta de la amplitud del mundo y el tiempo ancestral, en donde existían los espacios de soledad con el pasado y la muerte, y no solo instancias reales del individuo exigido en premura, a sincronizar con una “voluntad de verdad”, de ser con una vida presente o eterna, para lograr la paz futura de si y los suyos.















Los medios quieren subirnos a todos a este sentimiento de urgencia que puede ser salvado con hacer sostenible una “diferencia” en el tiempo, que es "uno-yo" como posibilidad. Esa posibilidad entre tantas inter-actuando, se torna finalmente la obsesión de hacerse diferencia, de marcar posición en el tedioso homogeneo en que decanta el mundo espectral. Hay que ganar posición y lugar, que atenúe la propia incertidumbre en la validación ante el colectivo, donde se cree sanar finalmente la angustia, ignoradando la solitaria existencia, anticipada por esta simulación de yo ser parte de todo. Se resuelve la brecha, se traciona el vacio con un horizonte infinito.


La forma vertiginosa de los medios nos abre a las representaciones miles, para seguirlas como verdad, para conectar y encontrar compatibilidades, todo por medio de la propia voluntad en busca de esta verdad….


Y aquí nuevamente la trampa, esta carrera a una verdad subjetiva, exige de una posición “privilegiada” ante el colectivo, para lograr su paz. La lucha por esta posición nunca ha sido más sanguinaria que hoy. Sin saberlo, comprometidos con los valores en curso, perseguimos en este campo o neo-paradigma una solución, que exactamente traiciona el mismo sentido de cada insondable existencia, ante la cual se perdió la única paciencia que deberíamos tener.














Esa misteriosa existencia, que hoy no tiene espacio o tiempo, es la puerta al mundo, el único misterio posible de compartir, acto que nos lleva al vínculo real, al encuentro vivo, a estar en una presencia por existir, una intensidad amable que reencante con el mundo visceral y su fuego.


Esa fuerza demonizada por los medios, puede destruir la voluntad por una “verdad” subjetiva y relativa, que lo único que hace, es negociar, conciliar, por una necesidad irracional de aspirar a una posición de paz que inevitablemente también estará siempre en transito, bajo amenaza y acechada por algun enemigo que la quiera destruir. Esta alteridad finalmente es la razon de ser de la identidad, de la nocion ser... existir es otra cosa.


Se puede con el ser, tomar distancia de la amenaza, que se puede congelar, se puede discontinuar, distraer e ignorar, cuando se aspira y anhela con toda el "alma" y fe a ser uno con todo o Dios. El ámbito de la fantasía, ideas y representaciones trascendentes, nos puede romper el sentimiento de intensidad con el mundo, con el latido de fuego, en que palpita interminable el pulso de existir. La purificacion, la depuracion de su crudeza, es la urgencia histerica que ha inventado el mundo en vias de lo ideal.


Hoy estamos alentados e incentivados por lo acomodado y su cristalización impecable, representada en el ambito de una verdad subjetiva como fe razonable y abordable, que persigue libre la misma voluntad que creemos nos mueve desde una genuina fuerza interior. Verdad subjetiva, nuestra, como visión con una misión en sincronía con una verdad, la verdad absoluta a la que se le debe un compromiso y lealtad como servidor libre. Este ejercicio, pareciera hacer que disminuye una brecha, disminuye la angustia, acercando a la voluntad de otro. Otro en el fondo que es la tranquilidad de uno en espejo.













Una visión absoluta puede imaginarse e incluso verse estable e inamovible en un lugar no-lugar o utopia en contaposicion al mundo real, para ser referencia y ejemplo de admiración autocomplaciente… como un espejo concreto puesto ante los propios ojos, de aristas vertiginosas, dinamicas, especulativas y sugerentes, espejo puesto frente a la misteriosa ventana que mira el mundo, donde ya no se siente su distancia o respira su vacío.




1 Comment:

Bastet dijo...

Uffff... podría escribir muchas cosas aquí... pero sólo quiero repetirte lo que te dije anteriormente: eres un genio. Deberías, si no lo haces ya, publicar en alguna revista o periódico y además escribir libros. Deberías ser reconocido como un gran pensador del siglo XXI. Por favor nunca dejes de escribir... es reconfortante poder leer tal inteligencia. Gracias.
Un abrazo grande
ochi

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