viernes, mayo 17, 2013

TRAGEDIA DE LOS COMUNES







 


La acumulación no requiere elogios, requiere los más enormes cuidados. No se trata de más menos virtud moral individual, se trata de las mismas estructuras sociales que permiten mas menos despliegue de lo individual. Simple ejemplo: si en un sistema el 1% de los participantes es intachable y sirve de “ejemplo”, el sistema no sirve. ¿Para que tener un sistema con un potencial infinito de desenfrenar los apetitos, si los voy a vivir conteniendo? El proyecto de Calvino, siempre lo he percibido como un gran chiste, que con el tiempo he corroborado.   

¿Por que existen soportes sociales llenos de reglas y restricciones? Muy simple, para que sus voceros puedan decirle al mundo: “Haz lo que yo digo, no lo que yo hago”. Como todo optimismo en un nuevo proyecto, se cree en su comienzo existen virtudes morales que lo sostendrán, pero la verdad es que estas siempre fallan, ya que son entusiasmos románticos ante la novedad, que con el tiempo revelan su lado perverso. Las reglas siempre las respetan una mayoría sometida al resto minoritario que no lo hace y realmente hace cumplir sus “derechos”. Esto se llama “La tragedia de los comunes” de Garret Hardin, que los invito a leer.

Historiadores como Morris Berman en su libro “Historia de la Conciencia” señala que desde la agricultura cuando se generó el almacenamiento, un subgrupo toma control del retorno inmediato de los recursos, y la administración de la vida por parte de terceros comienza. Sean administradores de la fe o de la banca. ¿Hasta cuando los abusadores van a seguir haciendo a los cuerdos, sentirse revolucionarios subversivos que piden lo imposible? Lean el artículo de Hardin, es interesante la doble lectura: 

“El sistema me hace sentir orgulloso de cumplir con ciertas reglas, sin embargo existe una “duda muy genuina” de que cumplir con estas reglas, estoy perdiendo algo”. ¿Dilema?, ¿tragedia?, leanlo.
 
 

¡VIRTUD O INFORMACION PRIVILEGIADA?





Ciertas corrientes subyacentes en las sociedades logran manifestarse del todo en el tiempo, y usted dice que la principal virtud del político consiste en saber intuir o detectar esa corriente, saber para dónde va esa vida subterránea y de alguna manera anticiparla, manifestarla y transformarse en visionario de eso subyacente. 

Según el historiador cultural Morris Berman, quien tiene un artículo específicamente referido a este tema, estas corrientes subyacentes, también son instaladas por sociedades secretas, lo que llama "Conspiración con “C” mayúscula." 

Podriamos concluir, que no se trata de virtud, sino información privilegiada, como la que manejó alguna vez un sacerdote maya, impresionando las masas mientras tapaba el dedo con el sol sabiendo que venía un eclipse?


El articulo esta en ingles, pero los invito a leerlo, esta publicado en español en un libro llamada “Cuestión de Valores” de editorial sexto piso.


jueves, mayo 02, 2013

DOS ARQUITECTOS FILOSOFOS





Dice Fernando Pérez Oyarzun (Articulo)

JuanBorchers vivió empeñado en el planteo de una teoría arquitectónica total. De manera semejante al Wittgenstein del Tractatus –a quien tanto admiraba y con quien compartía la misma obsesiva radicalidad– quiso plantearse, y resolver sintéticamente, todos los problemas de la arquitectura. Pretendió así dotar a la arquitectura moderna de una fundamentación radical de la que , a su juicio, carecía. Los dos libros que llegó a publicar (Institución Arquitectonia y Meta Arquitectura) eran sólo el comienzo de una serie mentalmente planeada, donde ese conjunto de tópicos sería tocado.

Sin embargo, esa aspiración a una teoría total no lo lleva nunca –ni en los libros– a la exposición de una teoría sistemática. Por el contrario, parece querer huir conscientemente de ella. Tan pronto ha iniciado la exposición articulada de alguna de sus ideas, interrumpe el discurso, virando bruscamente de tópico o intercalando pasajes autobiográficos. En el fondo, Borchers parece querer protegerse de esa dimensión reductiva que afecta a cualquier teoría que pretenda una explicación del mundo del arte. 



Reseña del libro de Ray Monk (LIBRO)

El texto que hoy comento trata sobre un filósofo genial, Ludwig Wittgenstein y su trayectoria vital, desde su aristocrático hogar infantil, en Viena, hasta su muerte, en 1951 en Inglaterra, pocos días después de completar unas líneas de su libro, “Sobre la certeza”, con plena conciencia de que su próximo deceso.

Wittgenstein dejó honda huella en la filosofía a pesar de no haber publicado en vida nada más que un pequeño librito, el Tractatus Logico-Philosophicus, y una modesta crítica de un libro de lógica (aparte de un diccionario, abajo comentado, que no apareció con su nombre). No obstante ello su fama se extendió por todo el mundo y conquistó una cátedra en Cambridge alcanzando por los pelos las condiciones académicas necesarias para ello. Un apaño en el que su mentor Bertrand Russell y su amigo John Maynard Keynes, tuvieron mucho que ver. Sin embargo W. jamás se adhirió a la enseñanza universitaria y posteriormente renunció a su cátedra al juzgar que no tenía mucho más que decir y no era cosa de repetirse. Una originalidad para nuestra clase universitaria que no tiene ningún empacho en reincidir una y otra vez en sus tópicos. 

En el libro de Morris Berman "Un dios errante, un estudio de la espiritualidad nomade", tiene un capitulo llamado "El legado de Wittgenstein" donde plantea lo que hizo despues del Tractatus (Basado en el libro de Monk). Este es uno de sus principales referentes para estructurar su visión de "Paradoja".

Es curioso saber que incluso Deleuze en su entrevista- abecedario letra W, hace una sutil crítica al modelo analítico de Wittgenstein desde la visión continental. Pero es probable que esta sea a su Tractatus y no trabajo posterior sobre la PARADOJA DE LA CERTEZA.






domingo, abril 28, 2013

APUNTAR AL "FOCO" SÓLO REFUERZA EL ACOTADO CAMPO DE ACCIÓN.


Comentario a Carlos Peña respecto a su columna del Mercurio: "El Mundo según Golborne"



Golborne cambia su comportamiento, como un camaleón cambia el color de su piel. No se trata aquí de cuestionar su integridad o coherencia, se trata de acusar que a veces, por mucha habilidad  que exista para interpretar papeles o roles antagónicos, al camaleón se lo lleva la corriente de la opinión pública.



En un soporte impersonal y de gran escala como el sistema de mercado y la institucionalidad, en las elites se asumen roles de un guion para dirigir un pais: representantes de los aparatos privados como generadores de riqueza (los malos de la pelicula) y los aparatos publicos como los guardianes del interes público (los chicos buenos). Los que llevan adelante las instrucciones del directorio, el jefe o el capitan general, y los que llevan adelante los intereses de “la gente” o poder popular.



El problema es la hipocresía y doble estándar de este sistema o película. Existen intereses privados concretos: como el poder, al cual se le permite efectivamente espacios para generar riqueza. En cambio los intereses publicos, son anhelos representados por sistemas de comunicación que el mismo poder instala entre la gente. Mientras más centralizado sea un sistema (tipo portaliano), mas indirecto es el cara a cara, y mas facil es instalar inter-medios, que dicen representar a la gente, como el poder centralizado de las regiones.



Lo que molesta según creo del “Mundo según Golborne”, no es la falta de coherencia de Golborne, donde otra vez calmamos la frustración apuntandole a “un” culpable. Por medio de otro mecanismo disuasivo, a Golborne lo sacrifican para que una derecha “justa” ante los ojos del pueblo, tenga mas posibilidades contra  Bachelet. Pero los “proceres” de la concertación (ingenuamente denominados por algunos) también “aceptaron” muchas cosas, para acceder a compartir el poder con la “vuelta” a la democracia en Chile.






Volviendo al tema, lo que molesta en el fondo de este caso es ver que efectivamente “la derecha e izquierda unida jamás será vencida” como dice Nicanor Parra. Este es el sub-texto que se acepta con la distracción del caso Cencosud y su empleado eficiente.



No se trata de su “integridad” sino su “credibilidad”, no se trata de lo que siente como persona sino de lo que aparenta como representacion, aunque personalidad significa mascara. Nadie se senisibiliza realmente frente a una escala impersonal. “Se lo debo a mi publico”, no es una frase emotiva, es un recurso estratégico. “Creemos en Golborne” para él es más gravitante en este momento que su remordimiento moral. 

Lo que hizo finalmente Golborne fue confundir parlamentos en su memoria ram, dejó que lineas de su rol anterior se traslapara con su nuevo rol, confundió el orden de la pelicula, y el director tendra que sacarlo, como a Longuiera por hablar como “político frio y racional” (su rol de ese momento), de visiones de ultra-tumba. Simplemente jugo con otras reglas que correspondian al circulo del “Profeta de Peñalolen” por decir algo. Cada actor tiene su ámbito, su rol, ¿integridad? pretenderla como valor en esta escala u orden de relaciones formales e impersonales es hipócrita.



Otro tema relacionado es la idea (instalada) de que el  Estado no puede ser como una empresa. La gente quiere eficiencia, pero no quiere ser alineada. La gente acepta que una empresa la explote en la medida que un estado la resguarde.



En una empresa se obedece ordenes de un grupo invisible (directorio de sociedad anónima con poder fáctico) que deja sin facultades o grado de responsablidad de los propios actos. En el mundo privado, esto se acepta como “deber” y estas son sus lógicas (on daily basis) entre el limite de lo ilícito y discutible en el orden público, pero es imperativo de esa voluntad fantasmal e irrefutable en su orden relativo avalado. 

Pero: ¿Un funcionario público, esta al servicio de la gente por vocación o la apariencia que eso representa? ¿Un doctor es medico porque le gusta la medicina y sanar, o se imagina en su traje blanco caminando como semi-dios por los pasillos de una clinica? ¿Son sujetos públicos o funcionarios de un aparato en que "cumplir", significa ganar el aplauso de los fieles que ven en ellos los guardianes de sus derechos o fe? 

Las empresas son privadas y le pertenecen concretamente a alguien que recibe utilidades, el estado es público por lo cual le pertenece en apariencia a todos, ya que algunos efectivamente reciben utilidades jugosas y otros sólo reciben esperanzas incumplidas y sanciones por pedir lo que denominan los medios caprichos populistas “imposibles”, hasta que finalmente convencen a la chusma, con estadistica, opinión noticiosa y dato barato de lo ingenuo que es su anhelo. 

Y la unica salida entonces? 

Trabajar duro para estar en una posición privilegiada, y recibir algun tipo de utilidad por esto. El problema nunca se ha tratado de derecha o izquierda, siempre ha sido de arriba o abajo, y esto se resuelve con la “escala” y alcance impersonal del poder y la real participación, si no es así, todo es un show para el business, una apariencia.






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