LOS PELIGROS DE LA CALLE,
SE RESUELVEN DELIBERARANDO DESDE EL BARRIO
BUENAS FOTOS
El siguiente texto fue un comentario a la columna de Carlos Peña del Mercurio. Titulado: "Los Peligros de la Calle".
Hablar de “la calle”
es la mayor de las simplificaciones. Tomar un muestreo aleatorio con un par de
twitters para sintetizar y concluir que la calle "simplifica" los temas al
apuntar con honestidad a “la mala educación o el lucro”,
es en sí simplificar y culpar al personaje incorrecto: “la gente”. Que los
medios, con mucho reduccionismo y astucia, instalen los temas para que todos
comenten de chincol a jote, no quiere decir que “la calle” efectivamente instala
los temas. La calle son “las calles”, como la tierra son “las tierras”.
Los políticos repiten lo que los medios instalan, como think-tanks
neoliberales que se jactan que EE.UU no ha firmado aun el Protocolo de Kyoto
gracias a ellos. Los políticos repiten temas supuestamente tomados de “la calle”
y lo que quiere la gente. Pero el “poder popular” hoy es una t-shirt con un
grabado del Che Quevara, ese es su anhelo... muy "pro". De ambos bandos izquierda derecha, hablan
de que es necesario “oír a la gente”, como si fueran dioses que desde un lejano
Olimpo toman cosas de “la calle” y las instalan como temas para que todos desde
diversas perspectivas opinen, pareciendo existir debate.
Como bien dice el señor Peña, los medios hacen a la calle creer que la
culpa de “x” problema es de alguien o
algo en particular, al cual se le apunta con el dedo e inicia un debate desde
las variadas perspectivas que condenan o defienden. Esto es el eterno tribunal
inquisidor, puesta en escena de un espectáculo dirigido desde la Grecia Magna, en donde se controla el soporte que instala un problema, pero se libera el problema que se instala, quedando en las manos de un tribunal popular que pareciera pudiera generar algun cambio... triste ilusión.
En todo caso abordar este fenóemno como corresponde desde un problema estructural, es en sí, muy poco mediático.
En todo caso abordar este fenóemno como corresponde desde un problema estructural, es en sí, muy poco mediático.
Por ejemplo: El capitalismo como sistema crea efectivamente corrupción ?, o
¿vamos a seguir defendiendo el discurso
que “la conciencia de nuestros dirigentes puede hacer la diferencia”? ¿Portales
hizo un bien a este país, el centralismo alguna vez fue justificable?
Una cultura de expertos invento la voluntad democrática de los ciudadanos, para justamente crear un escenario en que pudieran instalar temas para la “opinión” y liberar el "libre pensamiento" como fue el"arte liberal" o el ethos que esconde un eidos subyacente.
Es sabido que la burguesía ilustrada abolió todo menos la riqueza, que justifica de mil formas. Mejorar la política en esta estructura de millonarios filantrópicos, que explotan en la clandestinidad a millones pero ante las cámaras hacen un centro cultural y los aplauden como héroes, es hacer más eficiente una ilusión democrática “bien dirigida” por expertos invisibles y simplismos populares.
Una cultura de expertos invento la voluntad democrática de los ciudadanos, para justamente crear un escenario en que pudieran instalar temas para la “opinión” y liberar el "libre pensamiento" como fue el"arte liberal" o el ethos que esconde un eidos subyacente.
Es sabido que la burguesía ilustrada abolió todo menos la riqueza, que justifica de mil formas. Mejorar la política en esta estructura de millonarios filantrópicos, que explotan en la clandestinidad a millones pero ante las cámaras hacen un centro cultural y los aplauden como héroes, es hacer más eficiente una ilusión democrática “bien dirigida” por expertos invisibles y simplismos populares.
Si deliberar significa “tomar todos los puntos en cuestión”, se seguirá
discutiendo acerca de “los temas” que instalan “los medios”, los "grandes temas", las noticias masivas. La deliberación
requiere de barrios y sentido real, contexto a escala. Movimientos sociales y ciudadanias locales movilizadas. Asambleas? Crisis del sistema desde las bases.
La gente debe discutir acerca de “sus problemas”, de una plaza en su barrio y no una cruzada contra las multi-tiendas.
“La multitud” no existe, la inventaron los mismos expertos que usted señala, para dirigir “El show del dilema” entre derechos y obligaciones en un sentido abstracto y reduccionista, "la revolución contra el sistema" ya es un cliché. Hemos llegado a un delirante y gracioso abismo, donde claramente los directores del show han entendido que “un fascista carismático” es mucho mejor conductor que “un comunista amargado”. Viva la democracia participativa! Viva!
La gente debe discutir acerca de “sus problemas”, de una plaza en su barrio y no una cruzada contra las multi-tiendas.
“La multitud” no existe, la inventaron los mismos expertos que usted señala, para dirigir “El show del dilema” entre derechos y obligaciones en un sentido abstracto y reduccionista, "la revolución contra el sistema" ya es un cliché. Hemos llegado a un delirante y gracioso abismo, donde claramente los directores del show han entendido que “un fascista carismático” es mucho mejor conductor que “un comunista amargado”. Viva la democracia participativa! Viva!
0 comentarios:
Publicar un comentario